¿Te has preguntado alguna vez cuándo empezaron a ser usadas las flores por el hombre? Pues al parecer hablamos de muchos años atrás, concretamente, 7000 años antes de Cristo.

En esa época, las flores naturales, las únicas que había, se usaban para ofrendas, para cultos fúnebres e incluso para amuletos (había algunas plantas y árboles que decían tener poderes divinos y llevarlos cerca de uno daba buena suerte).

El arte de trabajar con las flores, por ejemplo haciendo guirnaldas, es de la época egipcia donde, no solo se usaban las flores naturales, ¡también había flores artificiales! Claro que saber cómo las hacían es un poco más complicado.

Ramo de flores en forma circular - CEM1687

El primer material que se utilizó para las flores artificiales era el poliéster, un material que se ha utilizado desde la década de los 70 (en el siglo XX). Hoy día también se usa aunque en menor medida debido a que el resultado no es tan bonito como con otros materiales.

Y es que, el poliéster ha dado paso a otros como el vidrio, la cera, la seda, el jabón, el papel, etc. Cada uno de esos materiales ha supuesto un mayor acercamiento a las flores reales consiguiendo plantas artificiales decorativas, centros de flores secas que parecen naturales, o jarrones con flores artificiales que incluso están perfumadas o parecen húmedas (de manera artificial).

Esto, unido a las ventajas que tienen las flores artificiales, hace que sean muchos los que se decanten por ellas evitando así tener que sacar tiempo para cuidarlas.