Todo el mundo que trabaja en una oficina sabe que esta se convierte en su segunda casa. Se suele pasar en ella ocho horas, a veces hasta más, por lo que no es de extrañar que se tengan allí algunos objetos personales.

Pero, también, cada vez es más habitual contar con una planta. Muchos la usan para evitar las contaminaciones de las pantallas del ordenador, otros, simplemente como un aporte de color y de naturalidad en el puesto de trabajo.

No hay duda de que tener una oficina con flores puede ayudar a que el ambiente se vea más familiar y feliz. Pero las plantas naturales tienen el problema de que hay que cuidarlas, necesitan sol, etc. Entonces, ¿por qué no usar flores artificiales?

Hay muchas opciones de flores artificiales para una oficina. Entre ellas puedes optar por:

  1. Arreglos florales artificiales. Pueden ser grandes, tipo jarrón o vasija, que se colocan en el suelo de la oficina, por ejemplo a un lado de los escritorios, en esquinas, etc.
  2. Centros de flores secas. Son muy utilizados en las recepciones para que, mientras las personas esperan, puedan ver un centro que simulan flores naturales secas (pero en realidad son artificiales). Además, se pueden llenar de caramelos y mezclarlo para un toque diferente.
  3. Plantas artificiales decorativas. Tienen la misma función que las flores decorativas, lo cual ayuda a que el entorno se vea más cercano y no tan estricto.

La elección dependerá en muchos casos del espacio de que se disponga y el tipo de decoración. ¿Te ayudamos con ello?